La Industria del Cobre

Lunes, 15 Septiembre   

El cobre en bruto se tritura, se lava y se prepara en barras. Los óxidos y carbonatos se reducen con carbono. Las menas más importantes, las formadas por sulfuros, no contienen más de un 12% de cobre, llegando en ocasiones tan sólo al 1%, y han de triturarse y concentrarse por flotación. Los concentrados se funden en un horno de reverbero que produce cobre metálico en bruto con una pureza aproximada del 98%. Este cobre en bruto se purifica por electrólisis, obteniéndose barras con una pureza que supera el 99,9 por ciento.

El cobre puro es blando, pero puede endurecerse posteriormente. Las aleaciones de
cobre, mucho más duras que el metal puro, presentan una mayor resistencia y por ello
no pueden utilizarse en aplicaciones eléctricas. No obstante, su resistencia a la
corrosión es casi tan buena como la del cobre puro y son de fácil manejo. Las dos
aleaciones más importantes son el latón, una aleación con cinc, y el bronce, una
aleación con estaño. A menudo, tanto el cinc como el estaño se funden en una misma
aleación, haciendo difícil una diferenciación precisa entre el latón y el bronce.

Ambos se emplean en grandes cantidades. También se usa el cobre en aleaciones con
oro, plata y níquel, y es un componente importante en aleaciones como el monel, el
bronce de cañón y la plata alemana o alpaca.